
“No es un proyecto tecnológico, es una herramienta poética". Jorge Drexler, cantautor y ganador de un Oscar, define así n, la app que ha firmado y la primera que permite que los oyentes intervengan las canciones.
Esa herramienta poética a la que se refiere Drexler no es un proyecto tecnologíco pero sí una muestra de las posibilidades que ofrecen las apps. Aquí el oyente ya no está limitado únicamente a darle a play y subir y bajar el volumne, aquí el oyente crea sus canciones gracias a los versos combinables que forma la primera de las entregas de este proyecto, Habitación 316.
Bajo este nombre se esconde una historia en forma de app. Dos desconocidos se encuentran en un hotel. Son miles las posibilidades de lo que pudo ocurrir aquella noche. El fin de la historia, de la canción, lo decide el oyente convertido en en coaturor mientras combina los versos y la música compuesta por Drexler. Eso es n, una historia que empieza a escribir el artista y la termina su interlocutor.

Wake App y para su desarrollo ha contado con el apoyo indispensable de Samsung, cuenta con dos canciones más. Son Madera de Deriva y Décima a la décima, otros dos temas intervenibles con los que crear distintas composiciones.
Madera de Deriva aprovecha al máximo las posibilidades de la movilidad y hace que suene distinto según donde estemos. Con la colaboración de la Orquesta Sinfónica de Euskadi, cada grupo sonoro de la orquesta se va activando según nuestra posición. En ocasiones sonará el viento, otras la cuerda y en ocasiones todos juntos.
El tercero de los temas de n, Décima a la decima, no cambia según el lugar sino según el tiempo y va creciendo al tiempo que pasan las horas del día. En Décima a la décima, Drexler cuenta además con la colaboración de reconocidos músicos como Kiko Veneno, René de Calle 13 o Xoel Lopez, entre otros.

