Con la llegada del nuevo año es buena idea echar un vistazo a todo lo que tienes instalado en el móvil. Quedarte solo con las apps que utilizas con cierta frecuencia es lo adecuado, porque así te ahorras memoria, plan de datos (¿para qué ir actualizando algo que no usas realmente?) y atención (cuantas menos apps que no utilices, menos notificaciones que no te interesan).
 
En lo que tiene que ver con las redes sociales tu inventario debería ir enfocado a mantener aquellas apps que te permiten usar como tú quieres aquellas plataformas en las que estás presente de una forma activa. Como sabes, más allá de las oficiales, que normalmente suelen ser las mejores, también hay algunas otras alternativas algo peores, pero que quizás se ajusten al uso que tú necesitas.
 
Por tanto, lo primero que tienes que hacer es preguntarte en qué redes sociales te mueves. Estima la frecuencia con la que entras en ellas y lo que haces ahí, y evalúa si te merece la pena tener instaladas todas esas apps.
 
Por ejemplo, a lo largo de este año yo he desinstalado varias y comparto aquí las reflexiones que me llevaron a ello: 
 
- Foursquare. No me ofrece tranquilidad geolocalizarme ni “fichar” en los sitios. En los tiempos “NSA” que corren, ya es suficientemente preocupante que tus datos pululen por ahí como para ir trazando tú mismo un recorrido de a dónde vas y con qué frecuencia.
 
- Flickr. Yo era un usuario apasionado de esta plataforma, pero la verdad es que Instagram cumple con lo que yo hago en cuanto a fotografía, que en realidad no es gran cosa. Flickr tenía sentido para mí cuando tenía cámara reflex más o menos buena y hacía salidas fotográficas. Es una plataforma hecha para mostrar lo bueno que haces, incluso lo mejor de lo que haces, junto con sitios como 500px. Ya no es mi caso, aunque su app móvil ha mejorado bastante en los últimos tiempos.
 
- Tuenti. Sí, tenía Tuenti instalado. Como alguien que se dedica a las redes sociales, siempre pensé que tenía que tenerlo, por si acaso. Hasta que simplemente me di cuenta de que es una plataforma ya en desuso muy acusado (al menos, tal y como la hemos conocido) y que nada de lo que hago tiene la más mínima relación con el público objetivo que sigue ahí (gente muy joven).
 
 
- Pinterest. La puse en su momento para ver qué hacía con esa red social, que sigue siendo muy pujante en EE.UU. Pero la he quitado porque no soy el público objetivo ni tampoco estoy trabajando con ella. Si te gustan las fotos relativas a moda, gastronomía, estilo, etc, puede ser una buena fuente de inspiración. 
 
- Facebook Messenger. La pelea con WhatsApp se ha cobrado esta víctima. La gente cuyo contacto quiero tener realmente (el teléfono) está ahí, de modo que chatear con ella a través del Messenger de Facebook era una redundancia que no me aportaba nada.
 
- Google Plus. Pese a lo que leas, ten por seguro que en G+ hay bastante menos gente de lo que Google quiere hacer ver, en el sentido de personas conscientes de estar ahí, que regresan con cierta frecuencia y que hacen cosas ahí dentro. Para mí era inútil tener esa app instalada porque mi política con Google Plus tiene más que ver con poner algo de vez en cuando para mantener/mejorar el SEO, área que creo que engloba realmente la presencia ahí de cualquier persona o empresa.
 
- LinkedIn. Uso esta red social para mantener contactos profesionales, pero en móvil no me aporta gran cosa. Si fuera un animal del ‘networking’ si la usaría, supongo, pero no es el caso.
 
Esto es lo que mantengo:
 
- Facebook. Por motivos laborales, uso mucho la app para gestionar páginas, que ha ido mejorando bastante. A nivel personal ya no uso Facebook, pero la tengo instalada porque sigo a empresas y personas que me aportan cosas y siempre saco algo interesante de los vistazos.
 
- Twitter. Es la herramienta clave para mí para obtener información y también para ofrecerla, aunque en menor medida esto último. Combinada con los RSS que tengo en Feedly, es la forma que tengo de enterarme rápidamente en el tren de cómo se presenta el día cada mañana. Más allá de eso, también es una fuente de ocio y diversión.
 
- Instagram. En 2013 he utilizado mucho esta aplicación para solicitar fotos a lectores de El Confidencial. De vez en cuando publico alguna mía, pero no es lo habitual. Me gusta seguir a gente que hace cosas interesantes o tiene gusto para capturar imágenes.
 
Como ves, tengo el móvil bastante despejado y soy bastante radical en cuanto a tener apps que no uso demasiado. Pero te invito a hacer esta misma reflexión para aligerar de cara a este año tu sufrido móvil. Seguro que sales ganando y todo va mejor.